Moshe Feldenkrais creó el método que lleva su nombre mediante un proceso exploratorio de autoaprendizaje tras lesiones en ambas rodillas. En otras palabras, él mismo fue su primer cliente. A medida que comprendía mejor lo que hacía, desarrolló dos métodos de enseñanza diferentes: una clase grupal guiada verbalmente, conocida como Toma de Conciencia a través del Movimiento® , y la Integración Funcional®, donde el profesional trabaja con cada cliente individualmente a través del tacto para ayudarle a mejorar su capacidad de movimiento funcional, su autoconciencia y su calidad de vida en general.
Feldenkrais describió su trabajo práctico como la «danza de dos sistemas nerviosos».
En estas sesiones, mediante una combinación de tacto suave y no invasivo, mis alumnos y yo exploramos sus hábitos de movimiento y les ayudo a tomar consciencia y a desarrollar nuevos movimientos en las zonas de su cuerpo que les causan molestias y/o dolor. Al aprender a comprender estas zonas, obtienen información y herramientas que les permiten controlar sus movimientos para sentirse más cómodos y desenvolverse con mayor facilidad. Esto les permite no depender únicamente de sus hábitos y tomar decisiones donde antes, tal vez, no las tenían.
A menudo pienso en mi trabajo en IF como la creación de mapas, usando mis manos para llamar la atención sobre partes del mapa corporal de mi alumno que se habían borrado o perdido debido a lesiones, traumas o falta de movimiento.
Feldenkrais no es solo una práctica de movimiento ni una técnica de trabajo corporal; es una filosofía de vida que nos despierta la curiosidad por nosotros mismos y por los demás.
