Emma Barthe

Tuve la oportunidad de asistir a una clase de Feldenkrais impartida por Esther, y debo reconocer que fue realmente reveladora. Durante el ejercicio fui notando como mi cuerpo se iba distendiendo hasta el punto de sentir que mi parte izquierda se había extendido completamente, mano izquierda y pie izquierdo más largos, comparados con mi parte derecha a la que le ocurrió lo mismo una vez el entrenamiento seguía. Llegué a tomar plena “consciencia” de mi cuerpo. Un autodescubrimiento de valor. Gracias, Esther por transmitir las enseñanzas de este método. Emma Barthe, psicóloga.